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Un escape-room digital sobre trabajos en espacios confinados.
Confinados es un serious game que combina formación y juego en una experiencia inmersiva y participativa.
A través de un formato de escape-room digital, los participantes deberán aplicar sus conocimientos sobre trabajos en espacios confinados para superar una serie de retos y ayudar a los protagonistas de esta historia.
La misión
En un futuro lejano, un grupo de personas conocido como los confinados vive bajo tierra desde hace generaciones. Las circunstancias que les obligaron a refugiarse han cambiado y ha llegado el momento de volver a la superficie.
Sin embargo, el paso del tiempo ha borrado de su memoria la clave que abre las puertas de su refugio. Para recuperarla necesitarán la ayuda de los jugadores.
¿Cómo se juega?
Confinados es una experiencia en primera persona en la que los participantes deberán superar 7 niveles de preguntas y desafíos, algunos de ellos con subniveles adicionales.
Cada respuesta correcta permitirá obtener pistas y reunir los cinco dígitos necesarios para desbloquear la última puerta y completar la misión.
El juego puede realizarse:
- ◼️ De forma individual, compitiendo por llegar al final en el menor tiempo posible. El ganador será quien lea en voz alta la frase final del juego.
- ◼️ De forma colaborativa, resolviendo los retos en equipo. En este caso es interesante que cada participante pueda responder, al menos, a una pregunta, siendo la respuesta válida en nombre del grupo.
- ◼️ Como actividad de refuerzo o evaluación dentro de una acción formativa.
Una forma diferente de aprender
Confinados transforma los contenidos técnicos en una experiencia dinámica que favorece la participación, el razonamiento y la aplicación práctica de los conocimientos.
A medida que avanzan en la aventura, los jugadores deberán tomar decisiones y enfrentarse a situaciones relacionadas con los trabajos en espacios confinados, poniendo a prueba lo aprendido durante la formación.
Información para formadores
En algunas preguntas, el juego no indica inmediatamente si la respuesta es correcta o incorrecta. En su lugar, proporciona una clave que solo podrá validarse al finalizar la experiencia. Es decir, si no es posible dar con la clave a la primera debemos reflexionar sobre las respuestas proporcionadas al final del juego y detectar dónde se ha producido el error.
Esta mecánica busca destacar la importancia de contar con una formación adecuada antes de realizar un trabajo, ya que disponer de los conocimientos correctos es lo que permite alcanzar los objetivos con seguridad y eficacia.
Los participantes marcan su propio ritmo de juego, dedicando el tiempo que consideren necesario a cada reto. Si el formador lo desea, puede incorporar una cuenta atrás o establecer un tiempo máximo para añadir un componente competitivo a la actividad.
Ayuda a los confinados a recuperar la clave para volver a la superficie.

